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Cuanto más tontos nos volvemos, más inteligente se vuelve la IA. ¿Qué podría salir mal?

La IA supera a humanos en inteligencia emocional y el MIT confirma que ChatGPT atrofia el pensamiento. El plan de 6 puntos para mantenerte relevante.

La IA nos está superando no solo en programación, sino también en empatía, lenguaje e inteligencia emocional.

Si todavía estás tranquilo mientras las máquinas aprenden a “sentir”, tal vez seas tú el que está por ser reemplazado.


Esta semana, Naval publicó un tweet que me obligó a sentarme y terminar este post:

Sí, se viene con todo, y sin frenos.

Esa misma semana, el CEO de Amazon confirmó que están recortando empleos debido al auge de la IA.

Solo esos dos hechos ya me asustaron un poco.

Últimamente, mi historial de búsqueda está lleno de preguntas relacionadas con IA:

  • ¿Cómo me adapto?
  • ¿Qué debería aprender?
  • ¿Ya es tarde?

Quizás estoy siendo paranoico.

Pero en un mundo donde la paranoia podría ser supervivencia, hay que jugársela.

Lo que me sorprende es lo tranquilos que están algunos con todo esto.

Yo no puedo hacer como la avestruz.

Necesito pensar cómo voy a surfear esta ola en lugar de ahogarme en ella.


¿La IA tiene más inteligencia emocional que vos?

Acá va el plot twist: modelos como ChatGPT-4 ya han superado a los humanos en tests de inteligencia emocional.

Según un estudio, la IA logró un 81% de precisión, mientras que los humanos promediaron apenas 56%.

No es solo código y automatización. Es empatía, matices y lectura emocional.

Sí, ChatGPT puede ser más romántico (o dramático) que tu ex.

Esto no es ciencia ficción. Es la realidad actual.

La gente ya usa ChatGPT como compañero de trabajo, de vida (consejero de cualquier tipo) e incluso para terapia.

Si trabajás en IT, liderás equipos, escribís mails o tratás de entender el humor de los clientes… Las cosas que te hacían valioso están desapareciendo. Rápido.


El consejo del “padrino de la IA”: Hacete plomero

Ayer vi un video de uno de los pioneros de la IA (Premio Nobel) que literalmente dijo: “Aprendan plomería”.

No es joda. Los plomeros tendrán más estabilidad laboral que los “trabajadores del conocimiento”.

Dijo que lo que viene es impredecible —y no en el buen sentido.

Y no es otra teoría conspirativa, es una advertencia de una de las mentes más brillantes de la actualidad.

Irónicamente, cuanto más dependemos de la IA, más débiles y menos capaces nos volvemos.

Sí, la IA nos da poder, pero también nos vuelve perezosos, flojos. Le agarramos el gusto a no pensar y delegarselo a una entidad externa.

Un estudio reciente encontró que las personas que usan ChatGPT intensivamente muestran menor actividad cerebral en las zonas asociadas al pensamiento crítico.

No es broma, ChatGPT nos va tarando lentamente, aunque a veces parezca lo contrario.


Cada vez es mas facil detectar basura escrita con IA en segundos

Está en todos lados: LinkedIn, mails, newsletters, CVs.

Lo leés y enseguida pensás: “Este texto no lo escribió esta persona”, yo la conozco y no habla así.

Al principio me impresionó. Jugué un rato. Pero ahora se siente vacío. Superficial. Como un robot intentando sonar poético.

Prefiero una frase humana con errores gramaticales y brutalmente honesta que un párrafo prolijo lleno de palabras que nadie usa en la vida real.

Si querés sonar original, no dejes que la IA hable por vos.

Usala para lo técnico, no para tu proceso de escritura.

Porque, ¿sabés qué?

Nadie quiere leer algo que ellos mismos podrían haber generado en 10 segundos.

Y estamos más cerca que nunca de la “teoría de internet muerto”.


No, no hace falta que te hagas Amish, pero tampoco te vuelvas un adicto a la IA

No estoy diciendo que tenés que desconectarte y vivir en el bosque.

Pero, por favor, no abuses de esto.

Si se va de las manos, tengo mi Plan B: hacer pizzas y asados para ganarme la vida.

No me molestaría (porque ni siquiera sé hacer plomería).


Entonces, ¿qué podemos hacer ahora?

Este es el plan de 6 puntos que estoy aplicando para mantenerme sano, agudo, relevante y por encima del promedio: 1. 2. 3. 4. 5. 6.


El futuro no está tocando la puerta.

Ya está adentro de la casa.

La IA cruzó al territorio emocional. Ese que solía ser nuestro.

Entonces… ¿qué hacemos?

Adaptarse. Evolucionar…

O volverse irrelevante.

Sé Above Average o morí en el intento.